Este lunes 31 de marzo, el Aeropuerto de Albrook amaneció bajo estrictas medidas de seguridad debido al viaje del expresidente panameño Ricardo Martinelli a Nicaragua. Unidades de la Policía Nacional custodian el lugar para garantizar el traslado del exmandatario, quien partirá en su avión privado después del mediodía.
Martinelli, condenado a 10 años y 8 meses de prisión por blanqueo de capitales en el caso New Business, recibió un salvoconducto del Gobierno panameño por razones “humanitarias”. Este permiso, válido hasta la medianoche de hoy, le permite viajar como asilado político al país que le otorgó refugio desde febrero de 2024.

El exmandatario será acompañado por sus abogados y la embajadora de Nicaragua en Panamá. Sin embargo, aún no se ha confirmado si sus familiares viajarán con él. Pese a una solicitud del Órgano Judicial para incluirlo en la base de datos de Interpol, el trámite fue rechazado debido a las reglas que impiden emitir alertas rojas contra asilados políticos.
El viaje ha generado polémica, ya que Nicaragua aún no ha confirmado si recibirá a Martinelli mientras persistan dudas sobre su situación legal. A pesar de esto, las autoridades panameñas aseguran que el salvoconducto prevalece sobre cualquier alerta internacional.
Martinelli, quien gobernó Panamá entre 2009 y 2014, enfrenta además otros casos judiciales relacionados con sobornos y corrupción. Su salida marca un capítulo más en la compleja relación diplomática entre Panamá y Nicaragua.