Los gremios docentes han anunciado una paralización de clases para los días 3 y 4 de abril en rechazo a las reformas de la Ley 462, que afecta a la Caja de Seguro Social (CSS). Esta medida ha generado preocupación entre los padres de familia, quienes, aunque no están en contra de los reclamos de los educadores, temen que las interrupciones en el calendario escolar afecten negativamente el desempeño académico de los estudiantes.
Muchos acudientes han expresado su descontento por las constantes interrupciones en el calendario escolar. Argumentan que cualquier suspensión de clases representa un retroceso en la educación y afecta el rendimiento académico de los alumnos. Aunque algunos padres entienden las razones detrás del paro, muchos se sienten frustrados por la falta de continuidad en la educación de sus hijos.
Por su parte, los gremios docentes, como el Frente de Acción Magisterial (FAM), la Unión Nacional de Educadores de Panamá (UNEP) y la Unión Nacional de Educadores por la Calidad de la Educación Panameña (UNECEP), insisten en que la paralización busca mejorar las condiciones laborales y rechazar las reformas a la CSS, que consideran perjudiciales para miles de panameños. Además, no descartan la posibilidad de una huelga indefinida después de Semana Santa si no se atienden sus demandas.
Los educadores también exigen mejoras en el sistema educativo, como la contratación de docentes pendientes, la reparación de escuelas y la dotación de insumos necesarios para los centros escolares. Estas demandas buscan garantizar una educación de calidad para todos los estudiantes.