Trece meses después de asilarse en la Embajada de Nicaragua, la tarde de ayer el expresidente Ricardo Martinelli, condenado a 10 años de prisión por el caso New Bussiness, esperaba salir de la sede diplomática rumbo a Nicaragua gracias a un salvoconducto otorgado por el Gobierno panameño, argumentando “causas humanitarias”.
Desde tempranas horas las afueras de la embajada, en La Alameda, estuvieron invadidas por medios de comunicación, miembros de los estamentos de seguridad y algunos curiosos, mientras que en los alrededores del aeropuerto de Albrook la expectación era evidente a la espera de la llegada de Martinelli y las personas que viajarían con él, entre ellas la embajadora de Nicaragua en Panamá, Jessica Padilla Leiva; sus abogadas Jessica Canto y Shirley Castañeda; sus abogados Roniel Ortiz y Alfredo Vallarino; su perro ‘Bruno’, además de, por supuesto, su amigo y vocero Luis Eduardo Camacho.
Sin embargo, la salida, que estaba programada para las 2:00 de la tarde, se fue alargando. Horas antes, el abogado Roniel Ortiz había declarado que todo estaba preparado para el traslado de su cliente a Nicaragua, y que solo estaban a la espera de la autorización oficial del gobierno nicaragüense. Y aunque Ortiz había enfatizado: “Estamos listos, absolutamente nada se ha retrasado”, lo cierto es que llegaron las 2:00 p.m. sin que una sola hoja se moviera en los alrededores de La Alameda.
Luego de horas de espera, la respuesta a esta demora llegó en la propia voz de la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, quien leyó un comunicado de seis puntos, en el que indicaba que no entienden “por qué las autoridades panameñas han otorgado un salvoconducto y casi inmediatamente han emitido una solicitud de Alerta Roja por acciones criminales a Interpol”.
Igualmente mencionaba que la conducta contradictoria del Gobierno panameño pareciera una “trampa legal” que pretende complicidades y deslealtades.
El comunicado también dice que hasta que las autoridades panameñas no resuelvan esta “incongruencia” no recibirán al expresidente Ricardo Martinelli.
En horas de la noche, el Gobierno panameño anunció la extensión del salvoconducto por 72 horas, o sea hasta las últimas horas del jueves 3 de abril.