Si alguien esperaba que el presidente José Raúl Mulino flexibilizara su postura sobre la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi), se equivocó. En su conferencia de prensa de los jueves, el mandatario fue tajante: “Ni un dólar para la Unachi”, asegurando que la universidad está sumida en el despilfarro y la corrupción bajo el mando de su rectora, Etelvina Medianero de Bonagas.
Su declaración llega en un momento crítico, cuando la Unachi busca la aprobación de un crédito extraordinario de 34 millones de dólares, un pedido que ha encendido el debate sobre la transparencia en el manejo de los fondos universitarios.
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Corrupción, clientelismo y planillas infladas
Mulino no se guardó nada. Apuntó directamente al manejo administrativo de Medianero de Bonagas, acusándola de nepotismo, favoritismo político y contratación indiscriminada de personal. “El país sabe perfectamente cuál es mi opinión sobre esa universidad y sobre todo de su rectora”, afirmó.
Los señalamientos contra la Unachi no son nuevos. Incrementos en la planilla, sobresueldos, contratos dudosos y licitaciones bajo la lupa han sido motivo de denuncias por parte de sectores académicos y estudiantiles. Sin embargo, la administración de la rectora se ha mantenido firme, negando irregularidades.
Ante la negativa del Ejecutivo, el futuro de los $34 millones solicitados dependerá de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, aunque Mulino dejó claro que su gobierno no piensa respaldar esa asignación.
Udelas en la mira: ‘Otro desastre más’
El presidente no solo apuntó contra la Unachi. En un giro inesperado, también lanzó dardos contra la Universidad Especializada de las Américas (Udelas), a la que calificó como “otro perfecto desastre” y acusó de estar dominada por la politiquería.
Aunque no profundizó en detalles, sus palabras abren la puerta a posibles revisiones de la gestión universitaria en el país, lo que podría desencadenar una ola de auditorías y reestructuraciones en otras instituciones de educación superior.
El llamado a los estudiantes
Mulino cerró su intervención con un mensaje directo a los estudiantes de la Unachi, instándolos a tomar acción para cambiar el rumbo de su universidad. “Si realmente les interesa recuperar su universidad, tienen que hacer un esfuerzo para cambiar esa conducción clientelista”, sentenció.