Un piloto y sus dos hijas pequeñas protagonizaron una increíble historia de supervivencia tras estrellarse su avioneta en un lago congelado de Alaska. Durante 12 horas, se mantuvieron sobre el ala de la aeronave hasta ser rescatados.
El accidente ocurrió cuando el piloto, de 38 años, y sus hijas volaban en una avioneta Piper PA-12 Super Cruiser. Debido a condiciones climáticas adversas, la aeronave se precipitó en el lago Tustumena, en la península de Kenai, quedando parcialmente sumergida en las gélidas aguas. Para evitar el hundimiento y protegerse del frío extremo, la familia se refugió en el ala que permanecía sobre la superficie.
La alarma se activó cuando no regresaron a la hora prevista, lo que llevó a familiares y autoridades a iniciar una intensa búsqueda. Terry Godes, un piloto voluntario que se sumó al operativo tras conocer la desaparición en redes sociales, avistó los restos de la avioneta y, al acercarse, descubrió a las tres personas vivas sobre el ala. “Estaban vivos, atentos y en movimiento”, relató Godes, quien calificó el hallazgo como un milagro.
La Guardia Nacional del Ejército de Alaska desplegó un helicóptero desde Anchorage para efectuar el rescate. Debido a los fuertes vientos generados por las aspas, se descartó el uso de una grúa, optando por una maniobra lateral que permitió subir a los sobrevivientes a bordo. Las niñas estaban relativamente secas, mientras que el piloto presentaba signos de hipotermia, aunque ninguno sufrió lesiones que pusieran en riesgo su vida.
Este incidente resalta los desafíos que enfrentan los habitantes de Alaska, donde la escasez de carreteras obliga a depender de pequeños aviones para desplazarse. La rápida respuesta de la comunidad y los equipos de rescate fue crucial para el desenlace positivo de esta historia.