El régimen de Nicaragua aprobó una reforma al Código Militar que designa a Rosario Murillo como jefa suprema del Ejército, equiparándola en autoridad a su esposo, el presidente Daniel Ortega. La medida, avalada por unanimidad en un Parlamento controlado por el régimen, permite a ambos dirigir operaciones militares, nombrar mandos castrenses y coordinar la defensa nacional sin contrapesos institucionales.
Murillo, ya reconocida como copresidenta tras una reforma constitucional previa, concentra el control de ministerios, alcaldías y la agenda ejecutiva. Su influencia incluye decisiones cotidianas, destituciones de funcionarios y la orden de reprimir violentamente las protestas de 2018, que dejaron más de 360 muertos según organismos internacionales.
La reforma refuerza un Estado familiar donde los Ortega-Murillo dominan todos los poderes, incluida una Policía Nacional vinculada a represión política. Expertos de la ONU han señalado a las Fuerzas Armadas por crímenes de lesa humanidad, aunque el Ejército niega su participación.
(Con información de www.elpais.com)