La reciente fiebre por transformar imágenes al estilo del reconocido Studio Ghibli ha llevado a ChatGPT al borde del colapso. La plataforma de inteligencia artificial, desarrollada por OpenAI, ha experimentado una demanda sin precedentes, lo que ha generado retrasos en la generación de imágenes y ha obligado a implementar restricciones en su uso.
Todo comenzó cuando Sam Altman, CEO de OpenAI, mostró cómo ChatGPT podía convertir una imagen común en una ilustración con la estética característica de las películas de Studio Ghibli. Esta demostración se volvió viral rápidamente, provocando que miles de usuarios inundaran la plataforma con solicitudes similares. La avalancha de peticiones saturó los servidores, causando demoras significativas en la creación de imágenes.
Ante esta situación, OpenAI tomó la decisión de limitar temporalmente la generación de imágenes para los usuarios de cuentas gratuitas. Sam Altman explicó en su cuenta de X (anteriormente Twitter): “Es muy divertido ver a la gente disfrutar de las imágenes en ChatGPT, pero nuestras GPU se están derritiendo. Vamos a introducir temporalmente algunos límites de uso mientras trabajamos en hacer que sea más eficiente”.
Además de las restricciones para usuarios gratuitos, OpenAI implementó bloqueos en la generación de imágenes que imitan estilos de artistas vivos o estudios específicos, como es el caso de Studio Ghibli. Esta medida busca abordar preocupaciones éticas y de derechos de autor relacionadas con la reproducción no autorizada de estilos artísticos protegidos.
La comunidad artística ha expresado inquietudes sobre el uso de inteligencia artificial para replicar estilos de artistas sin su consentimiento. Hayao Miyazaki, cofundador de Studio Ghibli, ha manifestado previamente su descontento con el uso de IA en la creación artística, calificándolo como “un insulto a la vida misma”.
Mientras OpenAI trabaja en mejorar la eficiencia y capacidad de sus sistemas, se espera que las restricciones sean temporales. Sin embargo, este episodio pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las plataformas de inteligencia artificial ante el uso masivo y las implicaciones éticas en la generación de contenido.