Como si el destino se hubiese alineado con el calendario judicial, Joana Sanz, esposa del futbolista Dani Alves, ha anunciado este lunes que está esperando su primer hijo. La revelación, hecha a través de su cuenta de Instagram, llega apenas tres días después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña revocara la condena de Alves por agresión sexual.
El ex jugador brasileño, que había sido condenado a cuatro años y medio de prisión, pasó 14 meses en prisión preventiva antes de que el tribunal determinara que no existían pruebas suficientes para mantener la sentencia. Esta decisión ha provocado un giro radical en la narrativa que durante más de un año rodeó al jugador y su entorno.
Mientras la opinión pública digiere el desenlace judicial, Joana Sanz ha optado por abrir un nuevo capítulo en su vida con una imagen sencilla pero reveladora: una ecografía en blanco y negro acompañada de un mensaje escueto que confirmaba la noticia del embarazo. Aunque no dio más detalles, la publicación se ha llenado de mensajes de apoyo y sorpresa por parte de sus seguidores.
Este anuncio, que muchos interpretan como un símbolo de recomienzo, añade una nueva capa de atención mediática a la ya agitada vida de la pareja. La noticia también ha generado debate en redes sociales, donde se cruzan muestras de afecto con comentarios críticos respecto al contexto del caso judicial.
Por ahora, ni Alves ni su equipo legal han hecho declaraciones adicionales, aunque todo indica que tanto él como Joana Sanz están enfocados en retomar su vida lejos del foco judicial y más cerca del personal.