La Gran Carpa ha sido testigo de un hito monumental: Shohei Ohtani, la sensación japonesa, ha superado todos los récords. Este domingo, en el épico enfrentamiento entre los Dodgers de Los Ángeles y los Mets de Nueva York, Ohtani conectó un jonrón que lo colocó en la cima como el jugador japonés con más vuelacercas en la historia de las Grandes Ligas (MLB). Con este impactante batazo, Ohtani ha sumado un total de 176 cuadrangulares en sus siete temporadas en las Mayores, dejando atrás la marca anterior de Hideki Matsui, quien necesitó 20 campañas para alcanzar los 175.
A sus 29 años, Ohtani no solo ha conquistado los corazones de los aficionados al béisbol, sino que también ha redefinido los estándares salariales al firmar un contrato histórico de 700 millones de dólares con los Dodgers por los próximos diez años. Su dominio en el campo es innegable, con cinco jonrones en los primeros 24 juegos de la temporada actual.
El momento culminante llegó el domingo en el Dodger Stadium, cuando Ohtani abrió el marcador con un espectacular batazo de 129 metros frente al lanzador Adrian Houser, impulsando además la carrera de Gavin Lux. Sin embargo, la atención sobre Ohtani se ha visto desviada recientemente debido a las acusaciones contra su ex traductor por el presunto robo de 16 millones de dólares destinados a cubrir deudas de apuestas.
Mientras los Dodgers luchan por encontrar su ritmo en la temporada actual, Ohtani brilla como una estrella incandescente, escribiendo su nombre en los libros de historia del béisbol y cautivando al mundo con su prodigioso talento. Su ascenso meteórico es una prueba irrefutable de que estamos presenciando el reinado de una leyenda en la Gran Carpa.