La reconstrucción del estadio Rico Cedeño de Chitré enfrenta un nuevo obstáculo tras la desaparición de su sistema de iluminación, lo que ha prolongado una obra que debió entregarse en 18 meses y ya lleva seis años en proceso. Miguel Ordóñez, director de Pandeportes, explicó la situación este lunes 31 de marzo de 2025.
La remodelación, licitada en 2019 por $5.4 millones, reporta un avance del 83% pero se encuentra en un impasse debido a excesos en adendas. Una de las principales controversias radica en la decisión de la administración pasada de Pandeportes de retirar 120 luminarias MUSCO en 2021 para ser utilizadas en el estadio Rommel Fernández durante las eliminatorias mundialistas de Catar 2022.
Ordóñez criticó la medida, señalando que “no puedes llevarte unas luces sin entender el cableado de la iluminación”. Explicó que reinstalar un sistema similar costaría $29,400. Además, indicó que desde el segundo semestre de 2021 el contratista envió múltiples notas a Pandeportes buscando una solución, pero la entidad ignoró el problema hasta abril de 2024.
El costo total de la obra ha aumentado a $10.5 millones debido a adendas y ajustes contractuales. Sin embargo, una adenda adicional de $1.2 millones no recibió el aval del Consejo Económico Nacional (CENA).
“Parte del objeto contractual del Rommel era reemplazar las luces, pero las viejas nadie sabe dónde están. No hay rastro”, denunció Ordóñez. En este sentido, destacó que Pandeportes debió prever la reinstalación de las luminarias en su sitio original una vez que el Rommel Fernández se le remodeló en 2023 y eso incluyó el nuevo sistema LED.
El director de Pandeportes enfatizó que no es un buen criterio constructivo generar un problema donde no lo había y que las decisiones tomadas anteriormente afectaron el avance del proyecto. “Ya tenías las luces, me parece una locura tomar esa decisión”, agregó.
Para resolver la situación, Pandeportes planea liquidar el contrato actual y adjudicar la continuación de la obra por contratación excepcional, similar a lo hecho en el estadio Roberto Mariano Bula. “Si tomamos control de la obra, podríamos jugar béisbol en 2026. Esa es nuestra meta”, concluyó Ordóñez.
El proceso de selección de un nuevo contratista podría tomar aproximadamente seis meses, y los trabajos restantes requieren entre 10 y 11 meses de ejecución.