La decisión del Atletismo mundial (World Athletics) es contundente, al aprobar una de las medidas más radicales con el uso de pruebas genéticas mediante hisopado bucal para verificar si una atleta es una mujer biológica. Esta política, liderada por su presidente Sebastian Coe, tiene como objetivo proteger la categoría femenina en un contexto cada vez más tensionado por la inclusión de atletas transgénero.
Keely Hodgkinson made history last summer, capturing an iconic gold in the women's 800m! 🥇 The Olympic champion wants to inspire more people to watch and participate in women's sports.
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Keely Hodgkinson ha hecho comentarios públicos sobre el tema. En una entrevista reciente con Daily Mail, Hodgkinson apoyó la decisión de World Athletics de prohibir la participación de mujeres trans en la categoría femenina de atletismo de élite.
“Apoyo plenamente la regla. Es una decisión acertada. Se trata de proteger la categoría femenina. Yo no tengo problemas con nadie, pero hay que ser justos y mantener la equidad en la competencia.”

También añadió que confía en que ‘World Athletics’ ha considerado la ciencia y el impacto deportivo al tomar la medida, y que su prioridad como atleta es competir en condiciones justas.
El test busca detectar el gen SRY, ubicado casi exclusivamente en el cromosoma Y, esencial para el desarrollo de características sexuales masculinas. En caso de duda, también se medirá el nivel de testosterona mediante análisis de sangre seca. Aunque aún no hay fecha oficial, se espera que el sistema esté listo para los Campeonatos Mundiales de Tokio en septiembre de 2025.
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Jamaica stormed to victory in the women's 4x100m relay at #Tokyo2020 🥇#StrongerTogether | @worldathletics | @TeamJA876 pic.twitter.com/2jVK4yXqg5
La iniciativa llega tras una consulta con más de 70 organizaciones y se basa en nuevos estudios que indican que las diferencias de rendimiento entre sexos pueden surgir incluso antes de la pubertad. En eventos como salto y lanzamiento, estas diferencias superan el 5%.
El debate ha escalado políticamente.
Donald Trump, durante los primeros días de su actual presidencia, firmó una orden ejecutiva para evitar la participación de atletas trans en deportes femeninos. También pidió anular títulos y becas otorgados a mujeres trans. La exnadadora olímpica Sharron Davies celebró la noticia y exigió la devolución de medallas a mujeres que “fueron robadas”.

En paralelo, se han dado casos como el de Macey Boggs, una atleta de voleibol que vio suspendida su temporada por negarse a competir contra una jugadora trans.

También surgió polémica en Canadá, donde la jugadora Harriette Mackenzie denunció abuso verbal en un partido.
El Comité Olímpico Internacional, sin embargo, no dio su respaldo pleno a Coe, quien recibió solo ocho votos en su intento por presidir el organismo. La mayoría eligió a Kirsty Coventry, ministra de deportes de Zimbabue.
Mientras tanto, el debate continúa, y el atletismo mundial entra en una nueva era, donde ciencia, política y derechos chocan de frente.